La maestría artesanal de la escayola al servicio de Marcel Wanders
En el exclusivo rincón de Mallorca, el IBEROSTAR Grand Hotel Portals Nous se alza como una obra maestra del diseño, firmada por el icónico artista y diseñador Marcel Wanders. Considerado por The New York Times como el «Lady Gaga del diseño», Wanders concibió este hotel boutique de 5 estrellas como un universo de sensaciones donde la poesía y la emoción humana reemplazan la frialdad del industrialismo.
Para materializar esta visión, el proyecto exigió la colaboración de un socio artesanal capaz de traducir la fantasía y el romance en elementos tangibles. Nuestra labor fue fundamental para dar vida a los elementos decorativos que definen la personalidad de cada una de las 66 habitaciones y suites. El reto era capturar la esencia de la artesanía mallorquina, fusionándola con la vanguardia del diseño de autor.
Paneles a medida: el toque humano en las paredes
Nuestra contribución más destacada fue la fabricación a medida de los paneles decorativos diseñados en exclusiva por Marcel Wanders para este proyecto. Como parte del tema recurrente de la vida y el ramo de flores, creamos 9 modelos distintos, cada uno con relieves y motivos florales únicos. Estos paneles, de 72×72 cm y 1,5 cm de grosor, se convirtieron en las «paredes de yeso monocromáticas» que Wanders concibió para las habitaciones.
Utilizamos escayola especial de alta dureza (ITALICA 6) para garantizar que la calidad de las piezas estuviera a la altura del hotel, capaz de soportar el paso del tiempo sin perder la belleza de sus detalles. Este trabajo es un claro ejemplo de cómo la fabricación a medida puede convertirse en un hilo conductor que conecta la obra de un diseñador de renombre con la experiencia final del huésped.
Este proyecto es la prueba definitiva de cómo la colaboración entre el diseñador, el artesano y el usuario puede marcar el inicio de una nueva era en el interiorismo. Con la fabricación de estos paneles, contribuimos a un espacio que celebra la elegancia, la sofisticación y el toque humano que tanto busca Marcel Wanders en su obra.





